7 de julio de 2011

4 de julio de 2011

Save the Hero!


He dado demasiado de mí mismo
Y ahora me está volviendo loco
(Estoy pidiendo ayuda a gritos?
A veces me gustaría que alguien
Solo tiene que venir aquí y me salve ...
Sálvame de mí mismo

¿Quién está ahí para salvar al héroe
Cuando ella se quedó sola
Y ella está pidiendo ayuda a gritos
¿Quién está ahí para salvar al héroe
¿Quién está ahí para salvar a la niña
Después de que salva al mundo ...
Después de que salva al mundo.Me quedé solo despierto en la noche
La tristeza llena mis ojos
Pero yo no soy lo suficientemente fuerte como para llorar
A pesar de mi disfraz
Yo me quedo sin hombro
Pero todo el mundo quiere apoyarse en mí.
Supongo que soy su soldado.
Bueno, ¿quién va a ser mía

¿Quién está ahí para salvar al héroe
Cuando ella se quedó sola
Y ella está pidiendo ayuda a gritos.
¿Quién está ahí para salvar al héroe
¿Quién está ahí para salvar a la chica ...
Después de que salva al mundo
Después de que salva al mundo.

Yo toda mi botella en el interior herido,
Creo que estoy viviendo una mentira.
Dentro de mi mente cada día que me muera
¿Qué me puede traer de vuelta a la vida?
Una simple palabra, un gesto
Que alguien diga que eres hermosa
Venga a descubrir este tesoro escondido
Con los ojos conducir a una olla de oro.

29 de junio de 2011

Mi Ángel!


¿Qué fue todo lo que paso?
¿Qué fue todo lo que sentí?
Si esto fue amor, entonces déjenme decir que me enamore, pero de una Utopia creada por esta miseria de creer en el amor bonito, diferente, fantasioso, en castillos que flotan en el aire.
Idealice a una mujer diferente a cualquiera que a pasado por mi vida, mas fue otra coleccionista de dolor.
La hice perfecta ante mis ojos, hermosa ante cualquier ángulo visible. Ojos delicados, sonrisa deslumbrante, cuerpo en manos de escultor, aroma incitante, piel de terciopelo, un alma tan blanca como las nubes y un corazón magno, sensible pero orgulloso a la vez, tan rojo como la sangre que corre por sus venas y tan puro como el agua de un manantial.
Su pelo desordenado le daba igual belleza que su pelo ordenado.
Un Ángel, cree un ángel en mi mente y en mi desesperado corazón. Subí nubes y nubes para llegar a ella, y ya estando allí arriba, vi como mí ángel se esfumaba con miles de excusas para no llegar a mí, intente alcanzarla, luchar por tomar su mano suave, pero se alejaba, cada vez se alejaba más. Me pregunto ¿Por qué?
Di un mal paso y caí de golpe al suelo, volví a la tierra, volví a mi realidad y aquí estoy preguntándome ¿Por qué mi ángel huye de mi?
Me miro en el espejo, miro a mi alrededor, miro mi pasado y encuentro la respuesta a toda esta historia.

No es que mi ángel se alejara de mí, es que mi ángel nunca fue para mí.

Hoy debo decir que la extraño, que mis días vacían de alegría sin su presencia, que contengo mis ganas de buscarla, de llenar su metro cuadrado de flores las cuales jamás igualarían su inmensa belleza.
La necesito, por que cada día que respiro sin ella, respiro el oxigeno que sobra de mi.

Aquí estoy, digna pero estúpidamente sobrellevándola en silencio

28 de junio de 2011

El principito y su Rosa!

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han
domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros.
Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea
podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más
importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque
yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído
quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.
—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón
se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.
—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
—Es el tiempo que yo he perdido con ella... —repitió el principito para recordarlo.
—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres
responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

—Yo soy responsable de mi rosa... —repitió el principito a fin de recordarlo.

El Principito y el Zorro!!

Entonces apareció el zorro:
—¡Buenos días! —dijo el zorro.
—¡Buenos días! —respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.
—Estoy aquí, bajo el manzano —dijo la voz.
—¿Quién eres tú? —preguntó el principito—. ¡Qué bonito eres!
—Soy un zorro —dijo el zorro.
—Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—, ¡estoy tan triste!
—No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado.
—¡Ah, perdón! —dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
—¿Qué significa "domesticar"?
—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?
—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"?
—Los hombres —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían
gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? —volvió a preguntar el
principito.
—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... "
—¿Crear vínculos?

—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito
igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no
soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces
tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el
mundo...

—Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor... creo que ella me ha
domesticado...
—Es posible —concedió el zorro—, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
—¡Oh, no es en la Tierra! —exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
—¿En otro planeta?
—Sí.
—¿Hay cazadores en ese planeta?
—No.
—¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
—No.
—Nada es perfecto —suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:

—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se
parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi
vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos
me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y
además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí
algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos
dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un
recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

—Por favor... domestícame —le dijo.